
CÓMO TRABAJAR LA RESILIENCIA EN EL DEPORTE

Por Pablo Jara Quinteros. Profesor de Educación Física, Magister en Gestión deportiva. pablojaraquinteros@gmail.com
Que tal. Este pequeño artículo tiene por objetivo aportar algunas herramientas psicológicas que pueden ser útiles para enfrentar momentos difíciles en el deporte, sobre todo cuando los sueños, aspiraciones y deseos de victoria se ven frustradas por alguna derrota, malos resultados, lesiones o bajo rendimiento.
Según los autores Olmo y Olmedo, Et al, 2017, la vida del atleta reúne desafíos que causan presión y estrés a su estado físico y mental, generando malestar emocional y estados de ánimo que influyen en su desarrollo profesional y personal.
De acuerdo a estudios e investigaciones, este estado emocional se puede mejorar mediante estrategias y métodos de comportamiento, dentro de los cuales encontramos la Resiliencia, que se define como la capacidad de las personas para recuperarse rápidamente de las dificultades y adaptarse positivamente ante la adversidad.
El psiquiatra francés Boris Cyrulnik, en su obra Los patitos feos (2001), define la resiliencia como “el arte de navegar en los torrentes”, en donde también describe la vida del deportista, quien debe aprender a superar lesiones, derrotas o bajos rendimientos sin perder el rumbo ni la pasión.
Algunas áreas de trabajo de la resiliencia deportiva están relacionadas con:
– Mentalidad Positiva: Una mentalidad positiva es esencial para poder ver los desafíos como oportunidades de crecimiento en lugar de amenazas. Se debe ayudar al deportista a identificar y modificar sus pensamientos negativos o autolimitantes, como “No puedo hacerlo” o “Nunca seré lo suficientemente bueno” y cambiarlo por afirmaciones positivas, como “Soy fuerte, soy capaz, puedo hacerlo”.
– Adaptabilidad: La capacidad de adaptarse a nuevas situaciones es un componente clave de la resiliencia. Se debe ayudar a los deportistas a fijar objetivos a corto y largo plazo, con espacio para la adaptación a circunstancias imprevistas.
– Reenfocar el fracaso como una oportunidad: Enseñar que los errores y fracasos son parte del proceso de aprendizaje y desarrollo, no un indicativo de incapacidad.
– Apoyo Social: el apoyo emocional de entrenadores, compañeros de equipo y familiares es un aspecto fundamental para salir adelante.
– Revisión de Experiencias Pasadas: Ayudar al deportista a reflexionar sobre sus experiencias pasadas de adversidad y cómo logró superarlas puede ser una fuente de fuerza. Esto refuerza la idea de que puede superar cualquier obstáculo en el futuro.
– El Rol del entrenador: Estos juegan un papel crucial en el desarrollo de la resiliencia de los deportistas. Ellos son modelos a seguir, proporcionan la dirección y el apoyo emocional necesario. Crean un ambiente en el que los deportistas se sienten seguros para expresar sus emociones y miedos; desarrollan una relación de confianza, los escuchan activamente y refuerzan los logros, aunque pequeños estos sean.
En conclusión, la Resiliencia es la fuerza mental y emocional que permite al deportista mantener la motivación, aprender de los errores y seguir adelante, transformando las experiencias negativas en oportunidades de crecimiento y mejora.
¡¡¡ Vamos que se puede !!!
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