
GESTIÓN DEPORTIVA

Por Pablo Jara Quinteros. Profesor de Educación Física, Magister en Gestión deportiva. pablojaraquinteros@gmail.com
Hola, cómo están. En los últimos años, la gestión deportiva ha adquirido un rol central en el desarrollo del deporte, la actividad física y los programas recreativos a nivel local y nacional. Ya no basta con organizar un entrenamiento o disponer de una cancha. Hoy, las instituciones, públicas, privadas, deportivas, entre otras requieren una administración profesional, capaz de responder a las crecientes demandas sociales, culturales y de salud. La gestión deportiva se entiende como el conjunto de acciones destinadas a planificar, organizar, dirigir y evaluar proyectos y servicios vinculados al ámbito deportivo, buscando siempre calidad, impacto, sostenibilidad y proyección.
Diversos autores destacan que el gestor deportivo moderno debe comprender el deporte como un fenómeno social que influye directamente en la salud, la integración comunitaria y el desarrollo humano. García Ferrando (2015) señala que el deporte actual es complejo, transversal y en constante transformación, lo que obliga a una mirada estratégica que considere variables sociales, económicas y culturales. En esta misma línea, Puig y Heinemann (2014) sostienen que la gestión deportiva ya no puede limitarse a la administración tradicional, sino que debe integrar áreas como el marketing, la comunicación institucional, la obtención de recursos y la evaluación de resultados.
En la práctica, la gestión deportiva abarca múltiples dimensiones. Una de ellas es la planificación, cuyo objetivo principal es organizar de manera anticipada y estratégica todas las acciones, recursos y procedimientos necesarios para alcanzar metas deportivas, administrativas y comunitarias, garantizando eficiencia, calidad y sostenibilidad en el tiempo.
También, es importante la administración eficiente y responsable de recursos humanos, financieros, materiales y de infraestructura, para garantizar el funcionamiento óptimo de programas, actividades y servicios deportivos.
Se debe considerar en la gestión deportiva, el diseño y el liderazgo, que son dos componentes fundamentales, que van a permitir que proyectos, programas y organizaciones deportivas funcionen de manera eficiente, coherente y orientada a resultados exitosos.
No puede quedar fuera el marketing deportivo, que se entiende como al conjunto de estrategias destinadas a promocionar productos, servicios, eventos o actividades deportivas, buscando conectar con el público objetivo y generar valor para la organización.
La comunicación institucional también juega un papel clave. En un mundo digitalizado, los clubes y organizaciones dependen de una comunicación clara y activa para informar horarios, inscripciones, cambios de programación o actividades especiales.
De acuerdo con Böhme (2018), una adecuada administración permite que las organizaciones deportivas maximicen su rendimiento institucional, mantengan sus servicios activos y prioricen inversiones de manera responsable.
La gestión deportiva, en conclusión, es un elemento clave para el funcionamiento eficiente y sostenible de cualquier club deportivo, ya sea formativo, amateur o de alto rendimiento. Su importancia radica en la capacidad de planificar, organizar y coordinar todas las áreas que permiten que un club entregue servicios de calidad, mantenga su estructura operativa y cumpla su rol social dentro de la comunidad. Hasta la próxima.-
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