
CAPÍTULO II. DISEÑO DEL PROYECTO DE GESTIÓN DEPORTIVA
Hola, ¿qué tal? Hace un par de semanas tuve la oportunidad de compartir con ustedes los lineamientos generales de la investigación que desarrollé para optar al grado de Magíster en Gestión Deportiva.
En esta ocasión quisiera profundizar en uno de los pilares del estudio: los referentes teóricos que dieron sustento al proyecto. En la actualidad, las organizaciones se esfuerzan por construir una identidad distintiva que las diferencie de sus competidoras y les permita ofrecer servicios de mayor calidad, lo que a su vez se traduce en mejores resultados económicos. Para alcanzar este objetivo, es fundamental que estas entidades se adapten y adopten diversas estrategias, especialmente en el ámbito de la comunicación, impulsadas por la evolución de internet y el auge de las redes sociales. El marketing desempeña un papel crucial en este proceso, ya que proporciona a las organizaciones las herramientas necesarias para asignar un valor significativo a sus servicios y productos, así como para desarrollar nuevos modelos de negocio. A través de una adecuada estrategia de marketing, las organizaciones pueden no solo atraer y retener clientes, sino también fortalecer su presencia en un entorno competitivo y en constante cambio. En el contexto de las organizaciones deportivas, la gestión efectiva es fundamental para alcanzar el éxito. Un buen gestor deportivo debe estar al tanto de las últimas tendencias y estrategias que pueden mejorar la visibilidad y el alcance de la organización, así como fomentar un fuerte compromiso con la comunidad. Para dar contexto a este trabajo, fue importante definir los conceptos más relevantes que forman parte de la gestión deportiva en donde los referentes teóricos van a respaldar la importancia de este proyecto.
En el contexto deportivo, las organizaciones se estructuran para promover la actividad física y el deporte y se definen en función de su finalidad y tipo de gestión. Según Díaz (2015), una organización deportiva es «un sistema diseñado para lograr metas y objetivos por medio de los recursos humanos y otros tipos». Estas organizaciones pueden variar en función de su estructura y naturaleza, pero todas comparten el objetivo de gestionar recursos eficientemente para fomentar y desarrollar la práctica deportiva. Por lo tanto, podemos decir que una organización deportiva es un conjunto estructurado de personas y recursos que trabaja de manera coordinada para gestionar y promover actividades relacionadas con el deporte. Estas organizaciones se encargan de ofrecer servicios, eventos o instalaciones deportivas con el fin de generar un impacto positivo, ya sea económico o social. Siguiendo esta línea, las organizaciones deportivas pueden clasificarse según el origen de sus recursos y su finalidad. En cuanto a su origen, las organizaciones pueden ser públicas o privadas. Las organizaciones públicas son aquellas que dependen del Estado o de entidades gubernamentales y sus recursos provienen principalmente de fondos públicos. Estas organizaciones buscan fomentar el deporte a nivel comunitario, regional o nacional, con un enfoque en la promoción de la salud y la inclusión social. Por el otro lado, las organizaciones privadas, como explica Díaz (2015), «se forman entre particulares, que deciden unirse para desarrollar una o varias actividades, las cuales pueden ser de cualquier índole dentro de este sector. Los recursos de estas organizaciones provienen de los aportes que realizan sus integrantes y su administración depende de la decisión colectiva de ellos».
En cuanto a su finalidad, las organizaciones deportivas pueden ser con o sin fines de lucro. Las organizaciones con fines de lucro tienen como objetivo generar beneficios económicos a través de la oferta de bienes o servicios relacionados con el deporte. Como menciona Díaz (2015), «las organizaciones deportivas con fines de lucro son aquellas formadas por dos o más personas que emprenden en el desarrollo de una actividad con la intención de obtener un beneficio económico a través de ofrecer bienes o servicios en el ámbito del deporte» (p. 69). Mientras tanto, las organizaciones sin fines de lucro se enfocan en objetivos más sociales, como el desarrollo de la comunidad y el fomento del deporte, sin la intención de generar una ganancia económica para sus miembros. Hasta el viernes próximo.-
Pablo Jara Quinteros
Profesor de Educación Física
Magister en Gestión deportiva
pablojaraquinteros@gmail.com
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