
LA GRAN CUECA AGUSTINA
Hola. Hay experiencias que nacen casi por casualidad y que, con el paso de los años, terminan convirtiéndose en parte importante de la historia de una institución. La Gran Cueca Agustina es, para mí, una de esas historias.
Justo el día de hoy, viernes 11 de septiembre de 2026, mi querido colegio está realizando esta hermosa actividad en plaza de armas.
Desde siempre el Colegio San Agustín de Melipilla, ha tenido un espacio especial, dentro de las clases de Educación Física, a la enseñanza de la cueca. Como profesores, teníamos la responsabilidad de enseñar a los alumnos nuestro baile nacional, no solamente como una actividad propia de septiembre, sino también como una expresión de nuestra cultura y de nuestras tradiciones.
En el tiempo que fui profesor de mi querido colegio, este contaba con un solo establecimiento en donde había dos patios: uno destinado a Enseñanza Básica, que daba a calle Fuenzalida y otro a Enseñanza Media, que estaba por el lado de calle Valdés y que era su entrada principal. Yo estaba a cargo de las clases de Educación Física en Básica, mientras que el profesor Javier Araus Ramírez trabajaba con los alumnos de Enseñanza Media. Existía, sin embargo, un pequeño inconveniente: teníamos un solo parlante para poner la música.
El profesor Javier Araus, gran amigo, excelente profesor, muy querido por sus colegas y por muuuuuuchos alumnos, tenía jornada completa, mientras que yo trabajaba solamente durante la jornada de la tarde. Un día llegué al colegio para realizar mi clase con un cuarto básico y, cuando fui a buscar el parlante, me encontré con que Javier ya lo estaba utilizando en el patio de Enseñanza Media.
En lugar de buscar otra solución para enseñar la cueca o cambiar la actividad, se me ocurrió algo diferente. Le pregunté si podía llevar a mi curso hasta su patio y hacer bailar a todos los estudiantes juntos. Javier estuvo de acuerdo y, de pronto, aquel patio comenzó a llenarse de niños y jóvenes bailando cueca.
Desde el segundo piso, se encontraba la inspectora general del colegio, señora Ester Meza Farías, quien miraba atentamente lo que estaba ocurriendo. Recuerdo especialmente su reacción y felicidad cuando la fui a ver al segundo piso y con mucha emoción me comentó que se veía hermoso el patio y a los alumnos bailando.
Fue en ese momento cuando nació mi idea que posteriormente se transformaría en una tradición del colegio.
Le dije que aquello no debía quedarse solamente dentro de los patios del colegio. Si nuestros estudiantes podían reunirse y bailar cueca de esa manera, ¿por qué no llevarlos a un lugar público y mostrarle a la comunidad lo que se hacía en el colegio, lo que se enseñaban los profesores de Educación Física?
Entonces surgió la propuesta: llevar la cueca hasta la Plaza de Armas de Melipilla, frente a la Gobernación, para que toda la gente pudiera ver a nuestros alumnos, a nuestros profesores y al Departamento de Educación Física participando de una gran celebración de nuestro baile nacional.
La idea también se la comenté a don Omar Cortés y, posteriormente, al propio Javier Araus. Poco a poco, aquella conversación que comenzó de manera espontánea fue tomando forma.
Así nació la inquietud de sacar la cueca desde los patios del colegio y llevarla al corazón de nuestra ciudad.
Al año siguiente, creo que por el año 2005, esa idea se hizo realidad y se realizó por primera vez la Gran Cueca Agustina.
Lo que comenzó con un solo parlante, dos patios y los alumnos terminó transformándose en una actividad que buscaba mucho más que enseñar los pasos de nuestro baile nacional.
Mirando hacia atrás, me resulta emocionante pensar que aquella gran actividad pudo haber comenzado simplemente porque no tenía otro parlante disponible. Pero muchas veces las grandes iniciativas nacen precisamente así: de una dificultad sencilla, de una conversación, de una ilusión y sobre todo, de las ganas de hacer algo diferente.
La Gran Cueca Agustina representa para mí una parte muy significativa de mi paso por el Colegio San Agustín. Es el recuerdo de mis estudiantes de segundo a octavo básico en jornada de la tarde, de Javier Araus compartiendo la iniciativa, de la emoción de la señora Ester Meza y de la convicción de que nuestras tradiciones debían salir de las aulas y encontrarse con la comunidad.-
Pablo Jara Quinteros
Profesor de Educación Física
Magister en Gestión deportiva
pablojaraquinteros@gmail.com
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