
TODO Y NADA
Hola, cómo están: “Fue muy duro el golpe cuando te arrebatan lo que lograste deportivamente. Hay culpa de la gente que administra el club. Hubo mucha tristeza en el camarín; era un cambio demasiado grande. Había niños chicos que estaban recién arrancando. Fue muy duro para nosotros” Palabras de Matías Rodríguez, ex jugador de la U. de Chile y de deportes Melipilla, en una entrevista realizada al medio de comunicación digital chileno En Cancha (ENCANCHA.CL)
Hoy quiero compartir una reflexión personal sobre lo señalado en esta entrevista y que representa a muchos futbolistas y clubes deportivos, en donde el esfuerzo, la ilusión y el trabajo realizado durante todo un campeonato termina siendo afectado por una mala gestión administrativa.
Detrás de cada partido hay mucho entrenamiento, sacrificio, viajes, cansancio, compañerismo y muchas horas de preparación. En todo club, cada jugador tiene su propia motivación, pero el equipo entero comparte el mismo sueño: llegar a lo más alto y darle una alegría a la institución a la que pertenecen, a la que representan, a sus familias y a sus hinchas.
Con el paso de las fechas, ese sueño comienza a tomar forma. El equipo lucha, supera dificultades, enfrenta partidos complicados y sigue adelante hasta conseguir lo que tanto había buscado: salir campeón. La alegría es enorme. No se trataba solamente de levantar una copa, sino de sentir que tantos esfuerzos finalmente habían valido la pena.
Y con lo recién señalado, identifico lo que hizo Deportes Melipilla cuando salió campeón de segunda división. Grande mi querido deportes Melipilla, misión cumplida soldado, respondieron a su trabajo y cumplieron lo encomendado.
Bien, ahora dejo de generalizar y me enfocaré a lo que pasó en mi querido Deportes Melipilla, en donde la celebración comenzó a transformarse en tristeza. Los problemas administrativos y las malas decisiones de la dirigencia terminaron con serias consecuencias deportivas. La pérdida de puntos, del título, la eliminación, la pérdida de la categoría y una grave crisis financiera, dejaron al equipo sin la posibilidad de conseguir el ascenso, que había perseguido durante toda la temporada y sin ninguna posibilidad de seguir compitiendo y participando en el fútbol profesional.
Y aquí surge una pregunta que merece mi atención: ¿qué responsabilidad tienen los dirigentes cuando sus decisiones terminan perjudicando el trabajo de los jugadores?
Es importante comprender que el fútbol profesional no depende únicamente de lo que sucede durante los noventa minutos. Detrás de un equipo existe una organización que debe funcionar con responsabilidad, planificación, transparencia y respeto por las normas. La dirigencia tiene la tarea fundamental de otorgar las condiciones necesarias para que los deportistas puedan concentrarse en su trabajo dentro de la cancha.
El autor Peter Drucker (2007), reconocido por sus aportes a la gestión de las organizaciones, destacó la importancia de administrar con objetivos claros y responsabilidad. Aunque sus planteamientos no se refieren exclusivamente al deporte, permiten comprender que una institución necesita una dirección capaz de responder por sus decisiones y anticiparse a los problemas.
Por su parte, el autor Packianathan Chelladurai (2014), en sus estudios sobre gestión deportiva, aborda la importancia del liderazgo y de la administración en las organizaciones deportivas. Dirigir un club va más allá de tomar decisiones, significa comprender que detrás de una institución existen personas, proyectos, expectativas y sueños que merecen ser respetados.
Como profesor, siempre he creído que el deporte es una escuela de vida. Enseña disciplina, perseverancia, trabajo en equipo y respeto por las reglas. Sin embargo, esos valores deben estar presente en todos los niveles de una organización deportiva, desde los jugadores y el cuerpo técnico, hasta quienes tienen la responsabilidad de conducir una institución.
Quienes administran los clubes tienen el deber de actuar con seriedad y prevenir situaciones que puedan comprometer el futuro deportivo de la institución.
El fútbol necesita buenos jugadores, grandes entrenadores y dirigentes preparados. Porque ganar un campeonato es un logro deportivo, pero administrar responsablemente una institución es una obligación que no puede quedar en segundo plano.
Los jugadores lucharon por su sueño dentro de la cancha. Ahora corresponde reflexionar sobre la responsabilidad de quienes tenían el deber de cuidar ese sueño fuera de ella.
Mi querido Deportes Melipilla, Lo tuvo todo y se quedó sin nada.-
Pablo Jara Quinteros
Profesor de Educación Física
Magister en Gestión deportiva
pablojaraquinteros@gmail.com
Deja una respuesta