Política veleidosa
Nelson Retamales Tirado
Que la política es veleidosa, sí que lo es y, de qué manera, pues en una democracia estable -como hasta ahora, la nuestra- lo más inestable es, justamente, la política, entendiendo ésta, como el arte de gobernar luego de que, la experiencia en los manejos del Estado, se convierten en sabiduría política.
Para gobernar y finalmente imponer los programas ofrecidos en campañas, no sólo es necesario ganar la presidencia con todo el aparataje burocrático que lo acompaña, sino que, es menester, contar con otra patita del tridente del Poder, como es el Legislativo.
En una democracia verdadera, moderna, no ideologizada, lo normal es que las fuerzas de gobierno y de oposición estén niveladas, con escaso margen en favor de una u otra, empero, con la mente abierta a apoyar aquellas iniciativas que, en verdad favorecen al pueblo, independientemente de para quien resulte un triunfo político, pero en Chile se aplica, lamentablemente, el dicho “me opongo, porque soy de la oposición”.
Boric tuvo una mayoría magra y aun así, obtuvo “triunfos” con leyes que favorecieron a la gente, como la reforma laboral y hoy, Kast, quien también tiene una débil mayoría -por decirlo de algún modo pues, en verdad, llega a ella con votos que no son de la coalición- ha logrado igualmente, algunos éxitos, sin embargo, las diversas causas penales vigentes en contra de parlamentarios, ponen en riesgo incluso, la mayoría circunstancial, aunque a decir verdad, también podría fortalecerla, si se considera que parlamentarios de oposición, están igualmente, siendo perseguidos.
Todo dependerá de cuán rápido se resuelvan las solicitudes de desafuero, trámite previo necesario, para encauzar a un parlamentario.
La cámara más compleja es el Senado pues allí hay al menos siete senadores en la mira de la Fiscalía y uno de ellos ya fue desaforado por la Corte Suprema -pero como diputado- y hoy se le está solicitando como Senador. Se trata del ex democristiano Ángel Calisto, electo por el FRVS, al negarse su nuevo referente, Demócratas, llevarlo como candidato, debido a que era investigado por la Fiscalía. Ahora deberá enfrentar un nuevo desafuero cuyo resultado, no hay que ser muy entendido, para saber cuál será.
Al quedar fuera este senador, no afectará mayormente la mayoría pues ésta se reduce en un voto, pero sigue siendo complicado el escenario para el gobierno, por quien Calisto estaba alineado en las votaciones.
En un intento de no perder la normalidad de la Cámara Alta, se ha pretendido reformar la ley para reemplazar a los desaforados, pero los tiempos no dan.
Así, gobierno y oposición necesitarán de algunos votos del otro lado para avanzar u oponerse a leyes, lo que nos indica que éstas deberán consensuarse porque, más que ganar uno u otro sector, lo que importa es el futuro del país, el bienestar de los ciudadanos y no trivialidades ideológicas.
En corto período habrán de despacharse importantes proyectos como la reforma constitucional de seguridad, la iniciativa sobre mercado de capitales y la Ley de Presupuestos y se requerirán sendos acuerdos.
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