
Golpe duro para Gendarmería: Cuatro jefes destituidos tras fuga de dos reos en ex Penitenciaria
Por Johnny Ahumada Sepúlveda
Un escape que desestabilizo a gendarmería, tras un escape que dejó evidentes fallas graves de seguridad, Gendarmería anuncio este jueves la salida inmediata de cuatro altos cargos. La decisión llega un día después de que dos reos de alta peligrosidad se fugasen de la ex Penitenciaría de Santiago. Según informaciones preliminares, los reos se fugaron utilizando un disfraz de gendarmes, saliendo por la puerta principal sin que nadie se diera cuenta.
El director nacional de Gendarmería, Rubén Pérez, confirmó la salida del coronel Héctor Labrín, director regional metropolitana, junto con el alcaide, el jefe operativo y el jefe del régimen interno del penal, por lo que señaló que Es un hecho de extrema gravedad e inédito en la historia penitenciaria reciente», enfatizó Pérez, quien ya inició procesos de desvinculación para los responsables directos.
¿Quiénes son los prófugos y cómo lo lograron?
Los evasores son Juan Abdón Flores Valenzuela, condenado al delito de femicidio de su ex conviviente y con posibles lazos a movimientos anarquistas, tiene una condena perpetua. Luego, el segundo reo que se fugó es Tomás Gonzáles Quezada, sentenciado a 16 años por homicidio frustrado en contra de carabinero.
La fuga fue registrada y descubierta el miércoles a las 17:00 horas durante un conteo en la Galería 7: un censo masivo de más de 6 mil internos y la revisión de cámaras confirmaron que ambos reos abandonaron el lugar vestido de uniformados, caminando tranquilamente.
El director nacional de Gendarmería, Rubén Pérez, no se guardó nada y apuntó directo al corazón de las fallas que permitieron la fuga de dos reos de la ex Penitenciaría. Señaló las carencias históricas que azotan a la institución: “Las carencias estructurales históricas de este servicio público que se combinan con actos de negligencia o de falta de concentración o de ripios procedimentales para que se generen irregularidades”. Y profundizó: “Estas carencias estructurales a las que nos hemos referido en innumerables ocasiones, por la insuficiencia en la atención estatal histórica, tienen que ver con infraestructura, tecnología, falta de recursos humanos, vehículos insuficientes, carencias en cuanto a la atención psicosocial y psiquiátrica de nuestros funcionarios para diagnosticar problemas de salud mental y también el rol importante que cumple la escuela de Gendarmería, lo que es la formación inicial y también formación continua. Ahí están los aspectos estructurales, los ripios históricos que tiene Gendarmería y que dificultan sus labores en el día a día con una población que ha aumentado de forma explosiva”.
Pérez también hablo de sus siete meses al mando, en medio de liberaciones erróneas y esta fuga que remeció al país: “Han sido siete meses, y lo digo con severa autocrítica, pero también lo digo con humildad, han sido siete meses muy desgastantes, muy fuertes. Han sido siete meses terribles a cargo de Gendarmería, sin ser malagradecidos con el Altísimo, que nos da esta oportunidad de ser servidores públicos durante más de 30 años. Pero, le hemos puesto el pecho a las balas, hemos sido honestos ante ustedes”. No esquivó las amenazas: “El bandidaje tampoco puede estar contento por esta arremetida tan fuerte que hemos tenido con carácter y con decisión, a riesgo incluso de transformarnos en blancos de la violencia que se ha producido. Es decir, ha habido coronas de flores, todavía no llega la mía, pero hemos estado aquí con los pantalones bien puestos, asumiendo la responsabilidad como hombre, frente al país, frente a nuestras autoridades que han depositado confianza y también frente a los 20.000 funcionarios que están detrás de nosotros”.
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