
GESTIÓN EN LAS INSTALACIONES DEPORTIVAS
Hola; cómo están. Este miércoles 28 de octubre de 2026, la Municipalidad de Peñalolén clausuró la sede de la ANFP, ubicada en Avenida Quilín 5635. De acuerdo con lo señalado por diversos medios de comunicación, como Emol, T13 y Chilevisión, entre otros medios, la medida se tomó debido a una deuda que tiene la ANFP con el municipio y que supera los 172 millones de pesos. A esto se suma un dato increíble al saber que el recinto llevaba 16 años funcionando, sin patente comercial ni recepción definitiva de sus dependencias.
Veo nuevamente, que la mala gestión golpea a los amantes del fútbol, a quienes soñamos con ver a la Roja en el Mundial, a los trabajadores del medio y, sobre todo, a nuestros deportistas. Esta situación no solo destruye la credibilidad del organismo rector del fútbol chileno, sino que genera un tremendo daño colateral. El impacto afecta directamente a la ANFP, a la Federación de Fútbol de Chile, al Instituto Nacional del Fútbol (INAF) y al complejo deportivo de alto rendimiento.
Lamentablemente, en mi Chile querido, los deportistas siguen pagando los platos rotos de los encargados de administrar. Ya lo advertí la semana pasada en mi artículo “Todo y nada”: el sueño de los deportistas se ve frustrado una y otra vez por culpa de personas de escritorio que no entienden de deporte ni de gestión deportiva.
Para dimensionar la gravedad del problema, hay que entender que en la sede de Quilín operan los tres pilares institucionales de nuestro balompié: la ANFP, la Federación de Fútbol de Chile y el INAF. Además, en este mismo espacio se encuentran las canchas de entrenamiento de la Selección de fútbol adulta.
Allí funciona el edificio corporativo y el centro administrativo desde donde se organiza el fútbol profesional. También operan las oficinas de la Gerencia de Ligas, que son responsables de programar y estructurar los campeonatos de Primera División, Primera B, Segunda División y Fútbol Femenino, el Tribunal de Disciplina, los órganos jurisdiccionales y la directiva central.
Por su parte, la Federación, que hoy está en proceso de reforma para separarse definitivamente de la ANFP, es el ente rector del fútbol chileno que nos representa ante la FIFA y la CONMEBOL. De ella depende la gestión de la Roja, el desarrollo de las selecciones juveniles y formativas, y el control del fútbol, tanto profesional como amateur.
En el mismo terreno se encuentra el INAF, que es la corporación de educación superior de la Federación. Este es el lugar oficial donde se forman los futuros directores técnicos, árbitros, preparadores físicos y administradores deportivos del país.
Y Por último, el recinto clausurado alberga el complejo de entrenamiento de alto rendimiento. Hablamos de cinco canchas destinadas al trabajo de las selecciones nacionales y de los estudiantes del instituto, además de camarines, áreas médicas, gimnasio y bodegas. Todo esto, hoy, quedó bajo llave por negligencia administrativa.
Como profesor de Educación física y gestor deportivo, espero que esta clausura sirva como un punto de inflexión definitivo. Creo que el fútbol chileno no resiste más improvisaciones ni defensas corporativas; se necesita con urgencia una nueva administración, que sea profesional, transparente y verdaderamente comprometida con fútbol.
Mientras las oficinas sigan cerradas por negligencias de estos dirigentes, quienes de verdad pierden no son ellos, los que están sentados en sus escritorios, sino los miles de jóvenes y profesionales que dejan la vida en la cancha persiguiendo un sueño.
Hasta la próxima semana.
Pablo Jara Quinteros
Profesor de Educación Física
Magister en Gestión deportiva
pablojaraquinteros@gmail.com
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