
LA EDUCACIÓN FÍSICA EN CHILE
Hola, hola. Es un gusto saludarles nuevamente. Como profesor de Educación Física, quiero compartir con ustedes parte de la historia de esta hermosa profesión en Chile. Para ello, tomaré como referencia el interesante artículo de mi profesor de postgrado, Doctor en Educación Física Miguel Cornejo Améstica, publicado en la revista efdeportes en 2011, titulado “La Educación Física en Chile: una aproximación histórica”. Los invito a conocer este interesante recorrido por los orígenes y evolución de nuestra disciplina.
Tras el proceso de Independencia iniciado en 1810, las principales preocupaciones de las autoridades chilenas estuvieron centradas solo en la organización política y económica del país. En la historia de la Educación Física chilena, las primeras acciones concretas surgieron durante la segunda mitad del siglo XIX. En 1854, la Educación Física fue incorporada a las escuelas normales destinadas a la formación de profesores y, en 1865, comenzó a integrarse en las escuelas primarias. Posteriormente, en 1869, las autoridades de Santiago impulsaron formalmente la enseñanza de la Música y la Educación Física en los establecimientos.
Durante sus primeros años, la Educación Física estuvo fuertemente influenciada por los ejercicios militares. Sin embargo, existían importantes dificultades, como la falta de profesores especializados, infraestructura e implementación adecuada. Un avance importante ocurrió en 1883, cuando se estableció la incorporación optativa de la gimnasia en la Educación Primaria. Posteriormente, el gobierno impulsó reformas para mejorar la formación docente, enviando profesores chilenos a Europa y contratando especialistas extranjeros. Entre ellos destacó José Francisco Jenschke, quien promovió principalmente la influencia de la gimnasia alemana, caracterizada por elementos nacionalistas y militares.
El año 1889 se creó el Instituto Pedagógico, donde comenzó la formación de profesores de gimnasia; se estableció la obligatoriedad de la enseñanza de esta asignatura en las escuelas y se desarrolló el Congreso Pedagógico Nacional, instancia en la que se debatió la necesidad de crear instituciones especializadas para la formación de docentes de Educación Física.
La consolidación institucional se produjo en 1906, con la creación del Instituto Superior de Educación Física y Manual, considerado el primero de Sudamérica. Su primer director fue Joaquín Cabezas, quien había recibido formación en Suecia y promovió la gimnasia sueca de Ling, basada en un enfoque más analítico y educativo del movimiento.
En 1931 se creó el Consejo Superior de Educación Física, vinculado al Ministerio de Guerra, reflejando la histórica relación existente entre la actividad física y las instituciones militares.
En esta etapa también destacó Luis Bisquertt Susarte, quien impulsó una visión social de la Educación Física como un derecho de las personas y promovió, al mismo tiempo, un enfoque biológico en la formación profesional.
A partir de mediados del siglo XX, el Estado comenzó a asumir un papel más activo, en el gobierno de Eduardo Frei Montalva y Salvador Allende se fortaleció la relación entre educación, deporte y recreación, llegando incluso a plantearse la actividad física como un derecho de todos los ciudadanos.
En 1973, el sistema educativo chileno experimentó profundas transformaciones, especialmente con la municipalización y privatización de la educación, manteniéndose la Educación Física como asignatura del currículo escolar.
Ya en 1990, con el presidente Patricio Aylwin, surgieron nuevos programas destinados a fortalecer la actividad física y el deporte en los ámbitos escolar, universitario y social. Finalmente, con el Presidente Eduardo Frei Ruíz-Tagle, se gestionó la Ley del Deporte Nº19.712 que fue promulgada en 2001, reconociendo la importancia de la Educación Física escolar y propuso establecer mecanismos para evaluar su calidad.
En síntesis, la historia de la Educación Física en Chile ha sido un proceso de evolución constante, marcada por influencias europeas, debates pedagógicos, transformaciones políticas, sociales y una creciente valoración de la actividad física como un elemento fundamental para la educación, la salud y el desarrollo integral de las personas. Saludos.-
Pablo Jara Quinteros
Profesor de Educación Física
Magister en Gestión deportiva
pablojaraquinteros@gmail.com
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