
Rojas Vade ante la PDI: niega autoatentado pero admite que “hace cosas sin conciencia”
Por Johnny Ahumada Sepúlveda
Rodrigo Rojas Vade, exconvencional constituyente, se presentó por segunda vez ante la Policía de Investigaciones (PDI) para ampliar su declaración sobre el episodio en que fue hallado gravemente lesionado a un costado de la Ruta 78, en la zona de Pomaire, el 11 de marzo pasado. En esta nueva diligencia, el ex representante de Independiente se mantuvo firme en su versión de que no fue víctima de un ataque, pero reconoció que en ocasiones “hace cosas sin conciencia ni recordarlas”, lo que alimenta la hipótesis de un posible autoatentado que investiga la Fiscalía ECOH.
El traslado de Rojas Vade a dependencias policiales se realizó acompañado de su padre, en un intento de la investigación de contrastar su testimonio con las cámaras de seguridad, las llamadas telefónicas y los registros de posicionamiento de su celular. Según fuentes de la investigación, los detectores buscan explicar el lapso de tiempo entre cuando salió de su domicilio y cuando fue encontrado inconsciente, con amarras plásticas en sus manos y mensajes escritos en su cuerpo.
En la diligencia, el exconvencional negó categóricamente que se haya autolesionado o que haya planeado un montaje, reiterando que no recuerda nada de lo ocurrido esa noche. No obstante, al ser consultado por su estado de salud, consumo de sustancias y episodios previos de pérdida de memoria, admitió que en ciertos momentos realiza acciones de las que no guarda recuerdo, lo que ha generado dudas sobre la posibilidad de que el incidente haya sido un autoatentado o un episodio de autolesión ligado al consumo de drogas.
Paralelo a su declaración, la PDI ha recopilado antecedentes que fortalecen la línea de autoatentado. Entre ellos destaca el hallazgo de amarras plásticas similares a las que tenía en sus manos cuando fue encontrado, en el interior de su domicilio santiago, lo que cuestiona la versión de un accionar externo. Además, los análisis preliminares médicos señalan que gran parte de su gravedad estaría ligada a una sobredosis de un tipo de opioide, más que a traumatismos de golpes, aunque estos resultados aún están pendientes de confirmación oficial.
Otro elemento clave para la investigación es la revisión de sus llamadas y su historial de movimientos mediante el alzamiento de secreto bancario y de telecomunicaciones. Fuentes fiscales indican que, por ahora, no se ha encontrado contacto con terceros que pueda acreditar que alguien lo interceptó o agredió en la ruta, aunque no se descarta del todo la participación de otra persona. Esa doble línea de investigación –ataque externo versus autolesión o montaje– mantiene abiertas las dudas sobre lo que ocurrió aquella madrugada en la Ruta 78.
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