
Falleció Remigio Cortés, leyenda del rodeo y el arreglo del caballo chileno
Autor: Caballoyrodeo.cl
Una de las figuras históricas de la Rienda, el Rodeo y el arreglo del Caballo Chileno partió a la medialuna celestial. Este domingo 21 de junio falleció el gran Remigio Cortés Palma (QEPD), heredero de una tradición que traspasó a sus hijos y nietos.
Remigio Cortés, nacido en Las Cabras en 1931 y también fundador del Criadero San Remigio, fue el primer campeón de Chile en el Movimiento a la Rienda en 1963 en los lomos de Damasco II en un Campeonato Nacional corrido en Linares.
Histórico fue su trabajo en Criadero como Muticura, El Trapiche, Santa Isabel, Santa Bárbara, Torreón, Santa Ana de Melipilla entre otros tantos.
En 2021, la Federación del Rodeo Chileno lo destacó en la lista de Arregladores Maestros de la Escuela Ecuestre Huasa. Eso entre los innumerables premios y galardones que recibió en su carrera.
Con su esposa, la señora. Eufresina Landaeta tuvieron tres hijos y una hija: Víctor Hugo, Ramiro Eugenio, Marcela Paola; y Luis Eduardo, multicampeón de Chile en Rienda y dos veces campeón de Chile en Rodeo.
A través del portal CaballoyRodeo.cl, la Federación del Rodeo Chileno y a la Federación Criadores de Caballos Raza Chilena, envían sus más sentidas condolencias a los familiares y amigos de don Remigio Cortés.
Un repaso por la historia
«Don Remi» heredó la pasión por los caballos a través de una vasta tradición, que él mismo recordó en entrevistas con CaballoyRodeo.cl a lo largo de los años. «Mi trabajo con los caballos viene de mi abuelo Alejandro Cortés, y de mi padre Remigio Cortés Núñez. A mi papá le encantaba la Rienda; en ese tiempo a la Quinta Normal llevaba sus 20 caballos y todos los movía en Rienda. Entonces le fue metiendo eso a uno y uno hacía lo que podía. Yo me casé a los 25 años, ahí empecé a trabajar solo; fui el primer Campeón de Chile de Movimiento a la Rienda en el 63 y seguí trabajando caballos para la Rienda».
Respecto de los criaderos en que ha trabajó, siempre recordó: «Yo siempre recuerdo El Trapiche, donde saqué una pila de caballos que fueron participantes en los campeonatos nacionales. Tuve un caballo, el Huaino, del criadero El Trapiche, que fue vicecampeón con Miguel Lamoliatte. Después me fui al Santa Isabel, donde estuve 15 años. Allí había hartos caballos, no recuerdo todos los nombres, pero la mejor que saqué fue la Esbelta».
Remigio Cortés también trabajó a la Almendra (Campeona de Chile), a la Fiestera (Campeona de Chile) y al Banquero (Campeón de Chile), Además, a la Es Cosa, Estimulada, Estocada, Escaramuza y varias más.
Recordando sus comienzos y ya más armado sobre el caballo, nos contaba que se inició en este arte de arreglar mirando a sus familiares.
«Mi abuelo Alejandro Cortés trabajaba caballos, después mi padre, Remigio Cortés. Mi papá todos los días se levantaba a las cuatro de la mañana; en esos años las cosas eran de otra manera, y yo le ayudaba a galopear desde las cuatro de la mañana hasta las ocho, porque después me iba a trabajar en otras cosas. A veces los días domingo, los días feriados, andaba de a caballo con él, y me iba explicando cómo se hacen las cosas. Y uno trata de imitar lo que hacía mi papá».
Relataba que empezó a ayudarle a su padre a la edad de 13 años y que el escenario de esas tareas madrugadoras era el Criadero Muticura, de Rodolfo Bustos.
«Allí partí yo, en San Carlos, Ñuble, donde mi papá estuvo trabajando caballos durante 12 años. Fueron Campeones de Chile, fue el mejor criadero que hubo. Entonces ahí mi papá nos iba enseñando cómo se hacían las cosas y resulta que yo no andaba todo el día a caballo con él, pero en el momento en que uno andaba de a caballo, le andaba enseñando; que las riendas se toman así, que los caballos hay que tratarlos bien, que hay que buscarlos al tranco, y lo que no se pueda hacer al galope, se hace al trote, y lo que no se pueda hacer al trote, se hace al tranco. Entonces, uno después echa a andar lo que el papá le enseñó, y eso me ha dado muy buen resultado en todos los años que llevo en esto».
Y con orgullo indisimulado nos decía que se casó a los 25 años con la señora Eufresina Landaeta, y que ahí partió solo trabajando caballos.
«Estuve con don Eduardo Cambiaso durante 17 años administrando un fundo y los caballos eran un hobby. Pero yo amansaba los caballos en ese tiempo, los herraba, los enseñaba y corrimos con don Eduardo, corrimos con don Rodolfo Herrera. Nos ganamos un Champion en los caballos que yo había empezado».
Recordaba que después llegó la Reforma Agraria, les quitaron los fundos a don Eduardo Cambiaso y se vino donde Arturo Correa a iniciar el criadero El Trapiche.
«Allí estuve 17 años más, haciendo lo mismo que le cuento, y nos dio muy buen resultado. Fue el mejor criadero, la mejor collera de potros durante cinco años. Después me fui a Santa Isabel, donde llegué al tope de la pega. Donde está toda la calidad de caballos, la calidad de jinetes. Entonces yo siempre haciendo lo mismo: ensillando los caballos nuevos, enseñándolos a andar atravesados, a galopear, a volver. Trabajé hartos caballos para la Rienda y después los corrían esos tremendos jinetes que son Lalito Tamayo, Juan Carlos Loaiza, don Ricardo de la Fuente, Alberto Yáñez, mi hijo Lalo Cortés. Todos ellos corrían esos caballos».
Un as de la Rienda
Y le pedimos que abriera ese arcón de los recuerdos y nos contara de aquel Nacional de Movimiento a la Rienda que se ganó el año 1963 en Damasco II.
«El año 1963 fui el Primer Campeón de Movimiento en La Rienda en Linares. Lo gané en Damasquito (así le llamaban al caballo), que me parece era un hijo de Corso. Ese caballo lo amansé yo, lo empecé yo y después lo terminó mi papá. Mi papá lo trabajaba allí en Yerbas Buenas, donde los Pinochet, lo movía en Rienda, En ese tiempo yo estaba viviendo en La Calera, y mi papá me invitó al rodeo de Linares y me prestó ese caballo. Me dio a elegir, tenía como cuatro, cinco caballos para mover en Rienda. Entonces yo elegí al Damasquito, como lo había amansado yo y me tocó la suerte de ser el Primer Campeón de Chile de Movimiento en Rienda».
Reconociendo la importancia del «Damasquito” en su existencia, le consultamos que otros caballos considera dignos de mencionar en este recuento especial.
«Corriendo vacas hay varios. Cuando trabajé con don Eduardo Cambiaso, él corría por allí por Quillota, La Calera, Llay Llay, Puchuncaví, todos esos rodeos por ahí, y anduve en todo eso. La pega era administrar un fundo y por entretenernos don Eduardo compró caballos nuevos, que los saqué yo, pero éstos no llegaron al Champion de Chile. Pero donde don Arturo Correa trabajé caballos que fueron muy buenos y que después los vendió todos. Yo trabajé el Huaino, que fue Vicecampeón de Chile con don Miguel Lamoliatte. Era un hijo del Huila. En ese caballo don Miguel Lamoliatte salió Vicecampeón junto a Daniel Rey», detallaba.
Deja una respuesta